
La lectura en la infancia abre puertas al mundo de la imaginación y el conocimiento. Desde los primeros cuentos compartidos en voz alta hasta las novelas que los preadolescentes descubren por sí mismos, los libros acompañan el crecimiento como entretenimiento y como herramienta pedagógica. Leer con los hijos no solo fortalece el vínculo afectivo, también estimula la comprensión, el lenguaje y la creatividad.
Presentamos un camino por fases madurativas para adquirir el hábito y gusto por la lectura:
Primera infancia (0 a 5 años)
Esta etapa se caracteriza por el pensamiento concreto, curiosidad sensorial, atención breve, fuerte vínculo afectivo con adultos.
Sugerencias:
Etapa de primeros lectores (6 a 8 años)
Los niños comienzan a decodificar palabras, desarrollan imaginación narrativa, buscan autonomía pero aún necesitan guía.
Sugerencias:
Preadolescentes (9 a 12 años)
Esta etapa se caracteriza por la consolidación del hábito lector. Los niños amplían su vocabulario y comienzan a desarrollar pensamiento abstracto. Interpretan valores en las historias y ejercitan autonomía en la elección de lecturas, fortaleciendo comprensión crítica.
Sugerencias:
Cómo fomentar la autonomía lectora
A mi hijo/a no le gusta la lectura
Cuando un niño siente que la lectura es obligatoria (por la escuela, o porque no se ha desarrollado placer al leer), pierde su magia. La obligación de leer para cumplir con tareas y evaluaciones muchas veces se contrapone con el placer que los padres intentan fomentar en casa. Por eso, El desafío, como padres, está en equilibrar: acompañar lo que exige la escuela, pero también abrir espacios libres donde los chicos puedan elegir y descubrir que leer puede ser placentero.
Leer con los hijos es sembrar futuro. Lo que empieza con cuentos en voz alta se convierte en autonomía, imaginación y pensamiento crítico. Cada página compartida fortalece vínculos y abre puertas a un mundo de posibilidades. Sin embargo, también dependerá de la personalidad de cada niño si la lectura se transforma en un hábito placentero o no. Y está bien que algunos no lleguen a ser lectores apasionados; lo importante es que tengan la oportunidad de descubrir los libros, conocer su valor y elegir libremente si quieren que formen parte de su vida.
La lectura es un viaje compartido que evoluciona con cada etapa de la infancia. Desde los cuentos en voz alta hasta los audiolibros y novelas juveniles, lo esencial es acompañar a los niños en la exploración de historias, respetar sus tiempos y gustos, y ofrecerles la oportunidad de descubrir que los libros pueden ser aliados de la imaginación, el aprendizaje y la autonomía.
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Actualización: marzo 2026.