Entre páginas y edades: viaje lector de la infancia a la adolescencia

Autor: Chicos en vacaciones

una abuela leyendo un cuento a sus nietos pequeños
Imagen: Pexels.

 

La lectura en la infancia abre puertas al mundo de la imaginación y el conocimiento. Desde los primeros cuentos compartidos en voz alta hasta las novelas que los preadolescentes descubren por sí mismos, los libros acompañan el crecimiento como entretenimiento y como herramienta pedagógica. Leer con los hijos no solo fortalece el vínculo afectivo, también estimula la comprensión, el lenguaje y la creatividad.

Presentamos un camino por fases madurativas para adquirir el hábito y gusto por la lectura:

Primera infancia (0 a 5 años)

Esta etapa se caracteriza por el pensamiento concreto, curiosidad sensorial, atención breve, fuerte vínculo afectivo con adultos.

Sugerencias:

  • Libros de tela y lavables para los más chicos, cartón y con ilustraciones grandes para los que cursan jardín de infantes.
  • Libros sobre colores, elementos cotidianos, animales, letras (abecedario).
  • Historias cortas y repetitivas que favorecen la memoria. Coplas y poemas con rima.
  • Consejos: leer en voz alta con gestos y entonación.
  • Anticipar la lectura señalando un elemento, color o animal y preguntando qué dice.

 

Etapa de primeros lectores (6 a 8 años)

Los niños comienzan a decodificar palabras, desarrollan imaginación narrativa, buscan autonomía pero aún necesitan guía.

Sugerencias:

  • Libros con letras de imprenta y/o con pictogramas (dibujo en vez de palabra).
  • Libros con frases simples y capítulos breves.
  • Cuentos clásicos adaptados y libros ilustrados. Adivinanzas y trabalenguas.
  • Visitar la Feria del Libro Infantil (vacaciones de invierno) para explorar opciones seleccionando previamente actividades pensadas para ellos según sus gustos.
  • Evaluar comprensión: pedir que cuenten la historia con sus palabras o que digan de qué trata el libro.
  • Alternar la lectura en voz alta de los padres con la lectura individual de libros cortos y sencillos.
  • Pedir al niño que lea al adulto y charlar sobre el libro. (La lectura en voz alta puede surgir de manera independiente de la comprensión lectora).

 

Preadolescentes (9 a 12 años)

Esta etapa se caracteriza por la consolidación del hábito lector. Los niños amplían su vocabulario y comienzan a desarrollar pensamiento abstracto. Interpretan valores en las historias y ejercitan autonomía en la elección de lecturas, fortaleciendo comprensión crítica.

Sugerencias:

  • Novelas juveniles, cómics y libros de aventuras.
  • Estimular la elección personal para fomentar autonomía lectora.
  • Visitar bibliotecas infantiles y juveniles y explorar los gustos personales.
  • Conversar sobre personajes y valores presentes en las historias.
  • Preguntar sobre lecturas del grupo de amigos.
  • Conocer a grandes rasgos las propuestas editoriales para niños y dirigir la atención del niño sobre aquella/s más acorde/s con los valores familiares.
  • Explorar las opciones de audiolibros para la edad. Combinarlos con la lectura visual.

 

Cómo fomentar la autonomía lectora

  • Crear rutinas de lectura diaria, aunque sean 10 minutos.
  • Ofrecer variedad de géneros (cuentos, cómics, poesía, libros ilustrados o solo texto, según la edad) y formatos (libros físicos, audiolibros, e-books para tablet).
  • Visitar bibliotecas públicas y dejar que el niño explore.
  • Valorar sus elecciones, sin imponer siempre los títulos.
  • Conversar sobre lo leído, a) atendiendo a lo literal para valorar la comprensión del texto, b) más allá de la comprensión literal, para la formación de valores.

 

A mi hijo/a no le gusta la lectura

Cuando un niño siente que la lectura es obligatoria (por la escuela, o porque no se ha desarrollado placer al leer), pierde su magia. La obligación de leer para cumplir con tareas y evaluaciones muchas veces se contrapone con el placer que los padres intentan fomentar en casa. Por eso, El desafío, como padres, está en equilibrar: acompañar lo que exige la escuela, pero también abrir espacios libres donde los chicos puedan elegir y descubrir que leer puede ser placentero.

Leer con los hijos es sembrar futuro. Lo que empieza con cuentos en voz alta se convierte en autonomía, imaginación y pensamiento crítico. Cada página compartida fortalece vínculos y abre puertas a un mundo de posibilidades. Sin embargo, también dependerá de la personalidad de cada niño si la lectura se transforma en un hábito placentero o no. Y está bien que algunos no lleguen a ser lectores apasionados; lo importante es que tengan la oportunidad de descubrir los libros, conocer su valor y elegir libremente si quieren que formen parte de su vida.

 

La lectura es un viaje compartido que evoluciona con cada etapa de la infancia. Desde los cuentos en voz alta hasta los audiolibros y novelas juveniles, lo esencial es acompañar a los niños en la exploración de historias, respetar sus tiempos y gustos, y ofrecerles la oportunidad de descubrir que los libros pueden ser aliados de la imaginación, el aprendizaje y la autonomía.

Mirá nuestra sección Espacios de lectura.

Actualización: marzo 2026.